Annarella Grimal: Entrevista a María Werlau / ‘El régimen cubano le prometió a Maduro capacidades que demostró no tener’

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y la apertura de un incierto proceso de transición en Venezuela han generado una fuerte conmoción en La Habana. En esta entrevista, María Werlau, directora ejecutiva de la ONG Archivo Cuba y autora de La intervención de Cuba en Venezuela: Una ocupación estratégica con implicaciones globales, analiza el impacto inmediato de los acontecimientos sobre el régimen cubano, el papel de los efectivos de seguridad enviados por la Isla, la situación de los médicos y otros «colaboradores» en el país sudamericano, y los escenarios que se abren tras el colapso del madurismo.
¿Has tenido noticias de la situación en Venezuela de los «colaboradores» cubanos?
Me dice una doctora que estuvo en Venezuela y tiene un familiar allí todavía que estaban literalmente desinformados hasta ayer, que recibieron la orden de evacuar y salen el día 9 de enero. Ayer sacaron 220 colaboradores en un vuelo de CONVIASA que ya estaban de fin de misión. En dependencia de la zona, unos se mantienen trabajando y otros están en sus casas.
¿Cuál es tu valoración o cómo crees que impacta esto a los profesionales en Venezuela, atendiendo a permanencia, seguridad e integridad física?
Me parece que es una situación muy fluida en este momento. Tuve información, aunque sin corroboración, de que estaban saliendo militares cubanos de Venezuela por la frontera con Colombia. Lo que sí está claro es que el régimen cubano está en pánico (…). En Cuba hay una movilización militar y civil, supuestamente en espera de una invasión de Estados Unidos. No sé si es una distracción intencional o si realmente esperan una invasión.
¿Qué consecuencias a corto y mediano plazo puede traer para la «colaboración» la extracción de Maduro?
No me gusta adivinar sobre escenarios posibles. Me parece que todo dependerá de cómo resulte el intento del Gobierno de Estados Unidos de negociar una transición ordenada con Delcy Rodríguez, la ahora presidenta de facto.
El régimen de Cuba reconoció que 32 de sus efectivos militares y de inteligencia murieron en la operación militar estadounidense, pero justificó su presencia en Venezuela como resultado de «un pedido» del régimen de ese país. ¿Cuál es tu valoración al respecto y qué enseñanzas se pueden extraer de esto?
Mi libro La intervención de Cuba en Venezuela… provee detalles muy bien fundamentados de que la seguridad personal tanto de Chávez —a partir del intento de golpe de marzo de 2002—, como la de Maduro al sucederlo, estaba en manos de los cubanos. Ahora Cuba habla de «pedidos», como acostumbra hacer con las brigadas médicas y educativas, pero hasta ahora los funcionarios cubanos habían negado con ahínco la presencia cubana en la seguridad de Maduro.
En todo caso, no confío en la cifra de 32 muertes, a menos que se corrobore con nombres y se pueda verificar adecuadamente. Entiendo que hubo muchos muertos y heridos, algunos con quemaduras graves en el contingente cubano que rodeaba a Maduro. Una fuente confiable me dice que eran 140. Tantos años después, Cuba no ha publicado la lista de víctimas de Batista ni el número real de los caídos en Angola.
¿Las enseñanzas? Que el régimen cubano es mitómano —es decir, miente sistemáticamente y de forma descarada— y le prometió a Maduro capacidades que demostró no tener. Simplemente, los cubanos no pueden competir con Estados Unidos. En otras palabras, los miles de millones de dólares que el chavismo-madurismo ha pagado a Cuba para garantizar control, seguridad y defensa no sirvieron para nada.
En Angola también hay cubanos en el primer anillo de seguridad del presidente del país, como demostró la investigación Misión de Cuba en Angola. ¿Qué quiere decir esto en términos geopolíticos?
En el caso de Chávez y Maduro, altos exfuncionarios venezolanos han confirmado que confiaban más en los cubanos. Pero esto no es nuevo. En la Nicaragua sandinista los cubanos fueron los encargados de la seguridad de Daniel Ortega. También asesoraron la seguridad de Noriega en Panamá y la de Allende en Chile, y han estado presentes en la seguridad de regímenes de Angola y Zimbabue. Para Cuba, esto representa una oportunidad excepcional para controlar procesos y acceder a información privilegiada. Es otro elemento que evidencia la influencia desproporcionada de Cuba en términos geopolíticos.
DDC pudo comprobar que los médicos en Venezuela se encuentran en un estado de incertidumbre y desinformación. ¿Cuál es tu recomendación para ellos? ¿Y cómo debe leerse esta situación?
Que mantengan la calma y traten de mantenerse bien informados a través de fuentes confiables. Cuidado con las redes sociales, donde todo se difunde sin filtros; es necesario corroborar la información antes de difundirla o tomar decisiones.
No puedo recomendar acciones con consecuencias potencialmente graves. Sin embargo, si estuvieran en peligro y no existiera en Venezuela una presencia internacional de socorro, sugeriría considerar la salida hacia países limítrofes como Guyana, Brasil o Colombia. No sé si recibirían a personas que huyen de las brigadas cubanas, pero sé que el Gobierno de Guyana busca contratar personal médico extranjero, incluido cubano, aunque deben manejar bien el inglés.
Sugiero explorar qué tipo de apoyo podrían brindar a los cubanos en Venezuela organizaciones internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) o el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
¿Cuáles crees que son los próximos pasos?
Es una situación muy dinámica. Sugiero mantenerse atento para poder responder de manera informada, calibrada e inteligente.
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Publicación fuente ‘Diario de Cuba’
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