Beth Rosenblum: Flavio Garciandía [2012]

Las tres pinturas de Flavio Garciandía expuestas en la galería Couturier, en Los Ángeles, revelaron la experimentación de este artista cubano con nuevos medios, en su constante exploración de lo que él, ingeniosamente, ha denominado “Nueva abstracción tropical”. Al emplear acrílico sobre láminas de aluminio y lienzo le está dando un giro a su técnica más utilizada, el óleo sobre lienzo, aunque el manejo del pincel y la paleta de colores nos recuerda sus recientes investigaciones sobre tendencias abstractas.
Con un cabal conocimiento de la historia del arte y, en especial, de la abstracción de la posguerra, Garcíandía cita el manejo del pincel de renombrados abstraccionistas como Willem de Kooning, Barnett Newman y Cy Twombly. En las trece obras exhibidas, la pintura consistía a menudo en meras capas de diversas pinceladas, con el aluminio o el lienzo como soporte. El artista le hizo una señal de aprobación al Caribe al emplear colores llamativos y acerbos inspirados por la isla y el mar: los anaranjados del mamey y la papaya y el rosado de la guayaba mezclados con aguamarina y el verde de la espuma del mar.
Las tonalidades nos recordaban la paleta de colores con la que ha venido trabajando durante la última década, incluidos los que seleccionó para la obra Pinnacle or Decline of Cuban Art , creada en la Bienal de La Habana de 2006. Para este trabajo en grupo, Garciandía invitó a más de 150 artistas cubanos residentes en la isla o en el exterior para que seleccionaran uno de treinta y un colores que se usarían para rellenar una franja de color plano sobre un lienzo de 1,5 x 20 metros. Este proyecto de pintura colectiva fue un reconocimiento a grandes artistas cubanos y sirvió para admitir el impacto de la emigración sobre la comunidad artística cubana. Él mismo ha vivido en México desde comienzos de 1990. Aunque salió de la isla, su legado como artista y apreciado instructor del Instituto Superior del Arte (la única escuela de arte de Cuba) ha servido para mantener su presencia en la isla.
En su obra actual, Garciandía, hizo una autorreflexión sobre su apropiación de las técnicas y los métodos de otros artistas (del pasado y el presente), como lo demostraron sus atrevidos títulos, asignados después de que la pintura estuvo terminada. ¿Dónde está John Baldessari? presentaba capas de pintura aguamarina y brillante rosado guayaba con garabatos blancos al estilo de Twombly, y toques de brillo dorado. Aunque la pintura en sí no hacía referencia en particular a ninguna obra de Baldessari, el gran conceptualista ha tenido una influencia importante sobre Garciandía como pintor y como pedagogo. De hecho, la última exposición suya en Los Ángeles, también en la galería Couturier (2004), se tituló I Insulted John Baldessari in Havana, y presentó pinturas abstractas que reflejaban las pinceladas de otros pintores.
Al mencionar las obras de otros, el artista corrompió las nociones del genio artístico individual. Además, al incorporar pintura brillante, rompió las dicotomías artificiales del arte refinado y el vernáculo. El uso de estos materiales hacía referencia a la popular estética carnavalesca de su pueblo natal, Caibarién, y la que se encuentra por todo el Caribe. Sin embargo, cuando no se la utiliza en una carroza o un disfraz, comparte más con Andy Warhol y el ascenso que los artistas pop le otorgaron a este material popular para llevarlo a la esfera del arte confortable.
Yapan (paisaje e insolencia) era un lienzo bastante grande (unas 6 x 4 pulgadas) dividido en segmentos horizontales, de manera similar a la obra de Newman, en el que Garciandía contrastó estilos pictóricos. La mitad inferior de la obra contenía un fondo de anaranjados y rosados con figuras biomorfas perfiladas en rosado y llenas de manchas anaranjadas y grises. La esquina inferior izquierda presentaba una cascada de brillante amarillo pálido, rosado, verde y disparejas pinceladas de gris, en cierta forma como la de De Kooning, junto con formas redondeadas de color verde, durazno e índigo claro. Una brillante línea amarilla dividía los registros, y el segmento superior era mucho más lineal, con secciones angulares alternadas de pintura coral y rosada aplicadas con precisión y coronadas por una brillante franja rosada. Arriba, una angosta hilera de pintura de color rosado guayaba estaba salpicada de marcas de pincel que contenían pintura amarillo claro, azul y gris. Allí, la yuxtaposición de color y el manejo del pincel llamaban la atención sob re las herramientas y métodos del pintor.
Diversos colores, formas y pinceladas se repetían en las obras exhibidas. Garciandía no sólo se refiere a la obra de otros sino también a la suya. Una aplicación muy similar de manchas de pintura amarillo claro, azul y gris sobre un fondo rosado, que se vio en el registro superior de Yapan (paisaje e insolencia), apareció en los dos paneles de su díptico The Gay Life (LA mon amour). Los dos paneles se diferenciaban por los colores del fondo, uno rosado, el otro, más coral.
En forma colectiva, las pinturas revelan la reflexión del artista sobre el acto de pintar, los materiales de la pintura y la obra de otros pintores. Mostraban su interpretación de la historia del arte y también su resistencia a tomarse demasiado en serio a sí mismo oa la disciplina.
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Publicación fuente ‘Art nexus’ 85 / ‘Arte en Colombia’ 131, Junio - Agosto 2012
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