Carlos Alejandro Rodríguez: Régimen identifica a seis tripulantes de la lancha abatida por Guardafronteras y los acusa de ‘terrorismo’
El Ministerio del Interior (MININT) de Cuba identificó a seis de los tripulantes (cinco detenidos y un fallecido) de la lancha con matrícula de Estados Unidos que fue abatida al norte de Corralillo este miércoles.
Según la nota difundida por la entidad, la embarcación “neutralizada”, una lancha rápida con matrícula de Florida (FL7726SH), “transportaba 10 personas armadas” y, de acuerdo con “declaraciones preliminares de los detenidos”, tenían “intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”.
En su comunicado, el MININT aseguró que durante la operación “se ocuparon fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje”.
Además, el Ministerio indicó que, entre los detenidos, y “de acuerdo a los interrogatorios preliminares”, fueron identificados Amijail Sánchez González, Leordan Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Cristian Ernesto Acosta Guevara y Roberto Azcorra Consuegra.
En cuanto a los cuatro fallecidos, el MININT solo identificó a Michel Ortega Casanova y dijo que “se trabaja en la identificación de los otros tres”.
La entidad sostuvo que “todos los participantes son cubanos residentes en Estados Unidos” y afirmó que “la mayoría de ellos” tiene “un historial conocido de actividad delictiva y violenta”. En particular, señaló que Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez aparecen en la Lista Nacional de personas y entidades terroristas, y que ambos “han sido sometidos a investigaciones penales y se encuentran buscados por las autoridades cubanas” por “su implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión de acciones (…) en función de actos de terrorismo”.
La nota agregó que “además se procedió a la detención en el territorio nacional del ciudadano Duniel Hernández Santos”, a quien el MININT describe como “enviado desde Estados Unidos para garantizar la recepción de la infiltración armada” y que, según la versión oficial, “en estos momentos se encuentra confeso de sus acciones”.
El Ministerio concluyó que “se continúa el proceso de investigaciones hasta el esclarecimiento total de los hechos”.
El secretario de Estado de Estados Unidos, el cubanoamericano Marco Rubio, calificó de “altamente inusual” el tiroteo entre las Tropas Guardafronteras cubanas y los tripulantes de la lancha, y aseguró que no es un hecho que se vea “todos los días”.
El secretario de Estado no ofreció detalles adicionales sobre el incidente, pero subrayó el carácter excepcional del enfrentamiento en aguas abiertas.
El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, también reaccionó al suceso. Según declaraciones citadas por medios estadounidenses, Vance indicó que él y Rubio no disponían de “muchos detalles” sobre lo ocurrido y que estaban a la espera de información adicional por parte de la Casa Blanca.
“Sin duda, es una situación que estamos monitoreando. Ojalá no sea tan grave como tememos que podría ser, pero no puedo decir más porque simplemente no sé más”, aseguró.
El MININT informó que la lancha penetró aproximadamente una milla náutica en aguas territoriales cubanas cerca de cayo Falcones, en el municipio Corralillo, provincia de Villa Clara. Según la versión oficial cubana, al aproximarse una patrulla de cinco efectivos para su identificación, la tripulación de la embarcación abrió fuego e hirió al comandante de la nave cubana, tras lo cual las fuerzas cubanas respondieron.
De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por The New York Times bajo condición de anonimato, la embarcación involucrada era civil, no pertenecía a la Marina ni a la Guardia Costera de Estados Unidos, y su tripulación (unas 10 personas) intentaba evacuar a familiares residentes en la Isla.
Tras conocerse el incidente, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, ordenó abrir una investigación y coordinar acciones con autoridades federales y estatales.
En una publicación en su cuenta oficial en X, Uthmeier también sostuvo que el Gobierno cubano no era una fuente confiable de información.
La reacción del fiscal se suma a la de los congresistas republicanos María Elvira Salazar y Carlos Giménez.
Salazar escribió en X que estaba “siguiendo muy de cerca” los informes sobre el hecho y que se encontraba a la espera de “información oficial” por parte de las autoridades estadounidenses.
Giménez, por su parte, emitió un comunicado oficial desde su oficina en el Congreso en el que exigió una “investigación inmediata” sobre lo que describió como una “masacre”. El legislador pidió a las autoridades de Estados Unidos determinar si alguna de las víctimas era ciudadana estadounidense o residente legal y establecer con precisión qué ocurrió. Además, aseguró que había solicitado detalles adicionales al Departamento de Estado y a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para garantizar que el caso reciba atención urgente.
“Estoy de acuerdo con el congresista Giménez”, reaccionó en X el legislador de Florida Rick Scott. “Necesitamos una investigación exhaustiva sobre esta situación tan preocupante y determinar qué ha ocurrido. ¡El régimen comunista cubano debe rendir cuentas!”, agregó.
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Publicación fuente ‘Cubanet’
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