Revistas: ¡Tierra Nueva! Espacio de interAccion de ideas e individualidades libertarias [2013-2017]

Archivo | Autores | Revistas | 8 de julio de 2026
©Ilustración de uno de los números de ‘¡Tierra Nueva!’

Conocida solo en espacios muy pequeños, aquí les van todos los números de ¡Tierra Nueva!, la revista libertaria y/o anarca que circulara en La Habana entre 2013 y 2017.
Como presentación de la misma, aquí les va un texto de Mario G. Castillo Santana, a quien le agradecemos la confección de este «dossier».
_____

Tierra Nueva. Espacio de Inter-acción de Ideas y personas libertarias fue un pequeño medio de intervención ácrata en el contexto habanero y sus alrededores, que sostuvieron entre 2013 y 2017 un grupo de amigos y compañeros en ideas que convergieron en el Taller Libertario Alfredo López, una iniciativa anarquista surgida en 2013 como parte de la Red Observatorio Crítico de Cuba. Tierra Nueva fue un registro escrito de memorables encuentros de un número de personas con afinidades libertarias, sin un plan de trabajo preciso, más allá del placer de confluir y sociabilizar con sus tiempos, sus inconsistencias y su inspiración propia.

Eso tal vez explique su corta duración y pocos números, a lo que habría que agregar inevitablemente la sombra amenazante del G2, el omnipresente aparato de espionaje y represión social, que viene gravitando perversamente sobre toda la vida humana y no humana en Cuba y que convierte en un crimen de lesa humanidad la circulación de un modesto periodiquito como el que pretendimos que fuera Tierra Nueva.

Afortunadamente pudimos sortear lo mejor posible ese espionaje y represión, o al menos eso queremos creer como en aquel film La vida de los otros, y no hicimos otra aportación a la ya deprimente y vergonzosa lista de reprimidos, encarcelados, triturados y asesinados por el régimen castrista-estalinista, aunque casi todos los que animamos Tierra Nueva hoy hemos salido de Cuba, excepto varias personas cruciales, que aún continúan bregando dentro del país-cárcel y que merecerían que se conociera su valioso trabajo en momentos más favorables para ellos.

Tierra Nueva ocupó el término “libertario” en un momento en que el uso del vocablo era residual en Cuba y tranquilamente se podía asociar que era un sinónimo de anarquista, tal y como se entendía en el español de España o en francés y no en el sentido de “ultraliberal” o “anarcocapitalista”, como se venía concibiendo en Estados Unidos desde hacía décadas, y que ahora se ha generalizado en ese sentido por el gobierno de Milei en Argentina y otros contextos en Hispanoamérica.

Fue un funcionario ideológico del Estado cubano como el señor Enrique Ubieta Gómez, quien en artículo de 2011 acusó a la Red Observatorio Crítico por medio de un compañero nuestro que animaba parte de la Red…, de ser “anarco capitalista”, a lo cual respondimos varios de nosotros –en un momento en que la llamada blogósfera estaba en su apogeo, con el ineludible protagonismo de Yoani Sánchez, siendo convertida en otro campo de batalla por el control social del régimen– donde contribuimos a una reconstrucción de un proyecto de Cuba socialista horizontal y solidaria. Probablemente uno de los textos que mejor condensen este empeño colectivo fue “Por una casa Cuba sin cuartos para sirvientes”, de Dmitri Prieto Samsonov, publicado en Espacio Laical en 2011, documento bitácora para movernos en un horizonte operativo que la maquinaria represiva y opresora cubana se encargó de liquidar, como ha venido haciendo por varias generaciones hasta el colapso bajo control integral que estamos viviendo hoy. 

Sin dejar de estar atentos a las dinámicas de aquella blogosfera cubana, Tierra Nueva fue también un propósito de retornar al intercambio personal de documentos en formato clásico  de periódico, fanzine o panfleto, de mano en mano o en su equivalente digital, en memoria flash, ese dispositivo que fue tan útil en Cuba antes de la llegada de las redes sociales. En esa circunstancia, quizás nuestro más discreto pero mejor aporte con Tierra Nueva haya sido reactivar una pequeña ventana de pasados estratégicos hacia futuros potenciales, al reavivar una mirada analítica a la asfixiante realidad cubana, tomando por referente el bagaje de experiencias, prácticas y saberes antiautoritarios, legados por una rica, densa y borrada historia del movimiento anarquista a lo largo y ancho de toda Cuba, que produjo entre sus creaciones más vibrantes un semanario anarquista de la talla de Tierra, de larga existencia entre 1902-1915 y 1924-1934: uno de los periódicos anarquistas de mayor circulación y capacidad de articulación en Hispanoamérica junto a Regeneración de México y La Protesta de Buenos Aires.

Tierra Nueva fue un homenaje fugaz, pero un reencuentro cierto con los espíritus que sostuvieron aquel semanario. No pretendió establecer algo como una cátedra de anarquismo, por demás algo  incoherente a nivel lógico y derrotado varias veces en la historia moderna, pero los que hicimos Tierra Nueva sí nos propusimos ser un espacio de interacción, con la escritura de por medio, entre un grupo de personas con los hechos y los problemas de Cuba, desde perspectivas anarquistas, antiautoritarias y meticulosamente independientes de todo el esfuerzo de tolerancia represiva que desplegó el régimen cubano, antes de recaer en su adicción preferida al terror y la violencia masiva, después de las históricas jornadas de protestas populares del 10-11 de julio de 2021.

Con la perspectiva de los casi diez años transcurridos desde que armamos el ultimo Tierra Nueva, también vemos que ese “espacio de interacción de ideas y personas libertarias” fue un pequeño laboratorio para prefigurar nuevos sentidos y posibilidades a la pervertida palabra comunismo, dejar de usarla como un sustantivo para usos gubernamentales abstractos y pasar a entenderla como un verbo para usos comunales, concretos: “comunizar”. Un replanteo mental útil si queremos refundar un tejido asociativo en Cuba, que regenere la confianza y protección entre iguales, diversidad de iniciativas de producciones y creaciones, que nos permitan reencontrarnos con nuestras neurosis, nuestras limitaciones y nuestras posibilidades como personas, y no repitiendo los ciclos caudillistas, que son el rostro sublimado de una sociedad impotente frente a sí misma.   

_____

«Como aspiramos a una sociedad de individuos libres y plenamente realizados, como entendemos que los Estados garantizan la continuidad del actual régimen de explotación de estos tiempos modernos (la esclavitud salarial) no podemos hacer menos que declararnos sus enemigos. Así, son invitadas a colaborar todas las personas interesadas, EXCEPTO aquellas que de alguna manera vivan del esfuerzo del trabajo ajeno». [TN, no 1, 2013]

_____

[Para descargar todos los números de ‘¡Tierra Nueva!’ en PDF]