Claudia Padrón Cueto: Marco Rubio exhibe Cayo Piedra y denuncia los privilegios de la cúpula cubana

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, compartió este martes 27 de octubre una imagen de Cayo Piedra, el enclave frente a la costa sur de Matanzas que el testimonio de un antiguo escolta y reportajes previos han descrito como un refugio reservado a Fidel Castro, su familia y sus invitados.
“Isla privada del régimen corrupto en Cuba”, escribió Rubio en su cuenta personal de X. La publicación coincidió con las denuncias del embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, sobre los privilegios de la élite cubana durante el debate anual sobre el embargo.
El gráfico, titulado “Castro’s Cay”, identifica una residencia atribuida a Castro, una casa de huéspedes, piscina, helipuerto, muelle, restaurante flotante y un recinto señalado como destinado a delfines. También sitúa en el extremo norte lo que rotula como un lanzador de misiles.
La infografía tiene antecedentes: una versión ya aparecía en un artículo del New York Post publicado el 10 de mayo de 2015, basado en las memorias del exguardaespaldas Juan Reinaldo Sánchez. Por tanto, el material compartido por Rubio no constituye una nueva captura satelital. Su publicación tampoco ofrece información adicional que permita comprobar la presencia actual del armamento señalado.
Waltz utilizó ese mismo enclave para cuestionar el discurso del Gobierno cubano sobre las sanciones estadounidenses. En un fragmento de su intervención difundido en X, enumeró instalaciones de recreo y alojamiento y contrapuso esos privilegios con las dificultades de la población para conseguir alimentos y disponer de electricidad.
Cayo Piedra está formado por dos pequeñas islas comunicadas mediante un puente, a unos 15 kilómetros de Bahía de Cochinos. Su utilización por Castro había sido descrita públicamente mucho antes de las publicaciones de los funcionarios estadounidenses.
Uno de los testimonios más detallados aparece en La vida oculta de Fidel Castro, de Juan Reinaldo Sánchez. El antiguo integrante de su equipo de seguridad relató que lo acompañó repetidamente al cayo entre 1977 y 1994 y situó el descubrimiento del lugar por Castro después de la invasión de Bahía de Cochinos, en abril de 1961.
Sánchez describió viviendas, embarcaciones, personal de servicio y un dispositivo permanente de protección. Aunque caracterizó la casa principal como un bungaló funcional y sin grandes ostentaciones, explicó que el complejo disponía de infraestructura destinada al descanso del gobernante y su círculo cercano.
El exescolta mencionó entre los visitantes a Gabriel García Márquez, Barbara Walters, Ted Turner y Erich Honecker. Esos detalles proceden de su testimonio sobre los años en que trabajó para Castro.
CubaNet también había investigado el enclave. En un texto publicado en abril de 2022, el investigador Luis Domínguez atribuyó a Osmany Cienfuegos la dirección de las obras de acondicionamiento a mediados de los años setenta. Describió residencias, instalaciones de servicio, una planta eléctrica y medios de transporte para atender el lugar.
Más recientemente, el 9 de octubre de 2026, este medio recogió un análisis presentado por Domínguez a Martí Noticias sobre aparentes nuevas instalaciones fotovoltaicas. El investigador sostuvo que la comparación de imágenes del 2 de abril y el 27 de septiembre permitía identificar paneles solares que antes no aparecían sobre edificaciones del complejo. Aquella información no precisó el costo de las obras ni quiénes utilizan actualmente las instalaciones.
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Publicación fuente ‘Cubanet’
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