Periodista en Cuba: Documentos oficiales revelan colaboración de ex gran maestro de la masonería con la Seguridad del Estado

DD.HH. | 9 de octubre de 2026
©Ex gran maestro Mayker Filema Duarte / Periódico cubano

Dos documentos oficiales de la Gran Logia de Cuba, fechados en agosto de 2025, muestran que el ex gran maestro Mayker Filema Duarte y el ex gran secretario Juliannis Galano Gómez pusieron a disposición de la Seguridad del Estado información de los archivos de la institución sobre masones activos e inactivos, respondieron a preguntas sobre miembros de la fraternidad y manifestaron su disposición a seguir colaborando con la policía política. 

Una de las cartas revela, además, que las preguntas del oficial respondían a una denuncia de la directora de Asociaciones del Ministerio de Justicia (MINJUS), Miriam Martha García Mariño, contra Juan Alberto Kessel Linares, quien la había acusado públicamente de “complicidad” con Filema. 

Las copias, impresas y con las firmas y los cuños oficiales que usaba entonces la Gran Logia, proceden del archivo de la institución, según las fuentes que las facilitaron a CubaNet, y han circulado en grupos de masones. Ambas están firmadas por Filema y refrendadas por Galano. Filema estuvo al frente de la institución entre agosto de 2024 y octubre de 2025, en medio de una profunda crisis interna que enfrentó a distintos sectores de la masonería cubana.

Consultado por CubaNet este jueves, Filema negó haber colaborado con la Seguridad del Estado y aseguró que los documentos fueron falsificados y manipulados. “Eso es mentira totalmente. Yo prefiero morirme antes que hacer alguna relación con este gobierno”, dijo por teléfono. “Yo no sé quién los sacó, yo no sé quién los inventó, pero eso es una gran mentira”, añadió. 

“En ningún momento yo he tenido ninguna colaboración con la Seguridad del Estado; ni tengo ni tendré jamás”, aseveró.

Según Filema, la publicación responde a “problemas masónicos”.

Más tarde, en mensajes de WhatsApp, habló de “la gran bajeza que están cometiendo” y escribió que la única manera de probar su inocencia es “yendo a las autoridades y acusando a Kessel, Manuel [el gran maestro José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta] y el GS [el gran secretario Francisco Sánchez]”.

CubaNet también solicitó por mensaje de texto la versión de Juliannis Galano. Este jueves, Galano preguntó quién le escribía y, tras recibir la explicación sobre el contenido de los documentos, no volvió a responder.

Uno de los documentos, fechado el 15 de agosto de 2025, está dirigido al mayor René Aranguren Menéndez, identificado como “1er Inst. OEIC-DCSE”, es decir, primer instructor del Órgano de Investigación Criminal de los Delitos contra la Seguridad del Estado.

Según fuentes consultadas, la funcionaria denunció a Kessel después de que este, en una conferencia de prensa ofrecida el 14 de junio de 2025, afirmara: “No hemos hablado de la injerencia del Ministerio de Justicia pero sí de la complicidad que ha tenido la señora Miriam García con Mayker Filema”. Una semana después, la Seguridad del Estado citó a Kessel a una estación policial, y el 5 de julio lo detuvo junto a Bravo.

En la misiva, Filema y Galano responden a “las preguntas formuladas por vuestra persona” para “ganar en claridad sobre la denuncia efectuada por la Sra. Miriam Martha García Mariño”, y aportan información sobre los masones Víctor Bravo Cabañas y Juan Alberto Kessel Linares. García Mariño es la directora de Asociaciones del MINJUS.

Los firmantes sostienen que ambos han cometido supuestas infracciones masónicas, entre ellas “desacato a la figura y autoridad del gran maestro, traición a los juramentos de sus cargos y usurpar funciones que no les están autorizados a sus respectivas figuras”.

Filema afirma, además, que el MINJUS le había manifestado “en varias ocasiones” a Kessel que “no es el gran maestro”, y que, tras comunicar a ese ministerio la fecha de la sesión de la Alta Cámara, estaban “debidamente autorizados para efectuarla”.

El documento se produjo en medio de la disputa por el control de la Gran Logia. Para entonces, Filema había sido destituido por la Alta Cámara Masónica, órgano legislativo de la institución, el 25 de mayo de 2025, después de negarse a convocar las elecciones generales, aunque el MINJUS siguió reconociéndolo en el cargo: a mediados de junio, la viceministra Lilia María Hernández Doejo sugirió a Kessel resolver la crisis dentro de la sesión que Filema había convocado para el 6 de julio.

Kessel había asumido el cargo de gran maestro por sustitución reglamentaria hasta la convocatoria a elecciones, mientras Bravo ocupaba la Gran Secretaría.

Una crisis que terminó en protesta

La disputa derivó incluso en una protesta en la sede de la Gran Logia de Cuba, en La Habana.

El 6 de julio de 2025, más de un centenar de masones forzaron la entrada del edificio cantando el Himno Nacional y gritando “Viva la masonería cubana”, según reportó entonces CubaNet. La protesta ocurrió después de que varios miembros de la fraternidad que apoyaban a Filema les impidieran el acceso. 

Los manifestantes pretendían impedir que Filema, ya destituido, celebrara una sesión de la Alta Cámara que consideraban ilegítima, porque él mismo había suspendido a la mayoría de las logias y de sus miembros.

En el documento fechado poco más de un mes después, Filema calificó la designación de Kessel y de Bravo como contraria a la legislación masónica y aseguró que varios hermanos suspendidos “boicotearon y dieron un show que hasta en las redes sociales lo postearon”.

La carta concluye: “En espera de vernos favorecidos con su atención, quedamos fraternalmente”. 

Al servicio de la Seguridad del Estado

El segundo documento, fechado el 20 de agosto de 2025, profundiza en la relación con las autoridades de la Seguridad del Estado.

En respuesta a una “sugerencia de colaboración” del oficial, y “tras pensarlo lo suficiente”, Filema y Galano aseguran estar en “la mejor disposición de brindarle a ud. la información que solicite sobre cualquier miembro de la Gran Logia”. 

En la copia facilitada a CubaNet, el nombre del destinatario aparece tachado, pero se conserva la sigla OEIC-DCSE y la carta alude a la respuesta enviada el 15 de agosto “a su despacho”, lo que indica que va dirigida al mismo oficial. 

Masones consultados por CubaNet aseguran que Aranguren Menéndez pertenece a la logia Soles de Martí y que fue uno de los oficiales que detuvieron e interrogaron a Kessel y a Bravo en la estación policial de Picota el 5 de julio de 2025, un día antes de la masiva protesta en la Gran Logia de Cuba. CubaNet corroboró esta última afirmación.

En la misma misiva, Filema y Galano aseguran que también podían proporcionar información sobre masones activos e inactivos e incluso de sus familiares. 

“En nuestros archivos pasivos poseemos mucha información sobre los que ya no se encuentran afiliados, de los cuales muchos pueden ser [de] su interés, como direcciones, familiares o cualquier otra información que pueda servirle”, escribieron.

La carta concluye expresando la voluntad de mantener esa colaboración: “Esperamos que esta colaboración pueda servir tanto para uds como para nosotros, por lo pronto seguiremos, como ya lo venimos haciendo, manteniendo a distancia a Ramón Viñas Alonso, Ángel Santiesteban Prats y los acólitos que lo siguen”.

©Carta del 20 de agosto de 2025. En la copia facilitada a ‘CubaNet’, el nombre del destinatario, presuntamente René Aranguren Menéndez, aparece tachado.

Viñas Alonso y Santiesteban, bajo investigación

Las referencias a Viñas Alonso y Santiesteban Prats adquieren especial relevancia debido a la prolongada disputa que ambos han mantenido con sectores de la dirección masónica y a las investigaciones de las autoridades cubanas.

José Ramón Viñas Alonso fue soberano gran comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba entre 2015 y septiembre de 2026. En los últimos años ha mantenido un enfrentamiento con el MINJUS, que en agosto pasado se negó a seguir reconociéndolo y le exigió entregar la institución a un interino. Tras agotar los recursos, según fuentes masónicas, el Supremo Consejo celebró nuevas elecciones el 26 de septiembre, en las que resultó elegido Santiesteban Prats.

Masones consultados sostienen que el mayor René Aranguren Menéndez fue también uno de los instructores que citaron a Viñas Alonso a una estación policial en al menos una ocasión.

Actualmente, Viñas enfrenta dos procesos investigativos por los supuestos delitos de “tráfico de divisas” y “desobediencia”, el primero por el presunto cambio de unos 100 dólares en el mercado informal. En ambos casos se le impuso la medida cautelar de “reclusión domiciliaria”. Santiesteban Prats está igualmente imputado en el proceso por “tráfico de divisas” y permanece bajo la misma medida cautelar.

En enero de 2023, días después de renunciar a su cargo y salir de Cuba, el ex gran maestro Francisco Javier Alfonso Vidal habló con CubaNet sobre las presiones que, según dijo, había recibido de la Seguridad del Estado para actuar contra Viñas Alonso, incluida la sugerencia de que lo expulsara.

En varias ocasiones, este medio ha recogido denuncias de masones que atribuyen el hostigamiento contra Viñas a la carta que dirigió a Miguel Díaz-Canel contra la represión desatada el 11 de julio de 2021. Santiesteban, escritor y opositor al régimen desde hace más de 15 años, estuvo preso entre febrero de 2013 y julio de 2015. Cumplía una condena de cinco años, que él denunció como represalia política, cuando obtuvo la libertad condicional.

Una disputa que llegó a la justicia masónica

Las tensiones alcanzaron uno de sus puntos más álgidos en 2025. En marzo de ese año, una Corte Suprema de Justicia Masónica constituida durante la gestión de Filema decretó la expulsión de Viñas Alonso y Santiesteban de la Orden.

La medida, sin embargo, no llegó a consolidarse. Tras la crisis institucional y la recuperación del control de la Gran Logia por otros sectores de la fraternidad, esas decisiones fueron cuestionadas y posteriormente anuladas por la Alta Cámara, el órgano facultado para ratificarlas o no.

En junio de 2026, la Corte Suprema de Justicia Masónica expulsó de la Orden a ocho masones acusados de varios delitos, incluido “traición a la Fraternidad y sus Instituciones”. Entre ellos figuraban Mayker Filema y Juliannis Galano, quienes participaron en lo que el fallo describe como “una asonada golpista que cercenó la democracia electoral”. Según fuentes masónicas, la Alta Cámara ratificó las expulsiones en su sesión de septiembre de 2026. 

“Una prueba más de la penetración de la Seguridad del Estado”

Para masones consultados por CubaNet, los documentos ahora revelados constituyen una evidencia adicional de la penetración de la Seguridad del Estado dentro de la institución. 

“Es una prueba más de cómo la Seguridad del Estado ha penetrado la Orden, es una prueba más de la injerencia y de los planes de hostigamiento contra masones contrarios al sistema político”, afirmó una de las fuentes, bajo condición de anonimato por temor a represalias.

“Esto es algo que venimos denunciando hace años; muchos nos llamaban conspiranoicos o paranoicos, pero cada vez más han ido apareciendo las evidencias. Los planes y el descaro de las intromisiones han sido cada vez más claros, incluso para los incrédulos”, añadió. 

Otro de los consultados cuestionó la imagen que Juliannis Galano había proyectado anteriormente como crítico del régimen: “Se presentaba como opositor, pero no tenía una trayectoria tal; además, su discurso distaba de sus acciones. Y estos documentos así lo demuestran”.

En marzo de 2021, el sitio CubitaNow lo presentó como “el cubano dispuesto a protestar en La Habana”. El artículo hacía referencia a una publicación en Facebook en la que Galano protestaba por una multa, expresaba su deseo de libertad para Cuba y su oposición al comunismo, y aseguraba que saldría a las calles con una camiseta que llevaba la frase “Patria y Vida”.

Meses después, el 11 de julio de 2021, día de las protestas masivas en la isla, Galano actualizó su foto de perfil en Facebook con una imagen que exhibía las consignas “SOS Cuba” y “Patria y Vida”, la misma que todavía conserva como portada.

Los nuevos documentos, sin embargo, sitúan a ambos dirigentes masónicos en una posición muy diferente: como interlocutores dispuestos a entregar información de miembros de la fraternidad a un oficial identificado como integrante de la estructura de la Seguridad del Estado.

Los documentos no bastan para establecer el alcance total de esa colaboración, pero sí arrojan luz sobre lo sucedido en estos años y dejan constancia escrita de la entrega y del ofrecimiento de información interna que, por su naturaleza, podría haber puesto en riesgo la seguridad y la integridad de masones y sus familiares, teniendo en cuenta el uso que históricamente ha hecho la Seguridad del Estado de este tipo de datos. Además, la entrega de esa información supondría una ruptura con el juramento de lealtad que los masones asumen al iniciarse en la fraternidad.

El caso guarda un antecedente especialmente relevante en José Manuel Collera Vento, gran maestro de la Gran Logia de Cuba entre 2000 y 2003 y gran secretario entre 2003 y 2006. En marzo de 2011, la Televisión Cubana lo presentó como agente de la Seguridad del Estado infiltrado en la masonería, un año después de que la fraternidad lo expulsara. Según masones consultados por CubaNet, Collera ya colaboraba con la policía política cuando era gran maestro y utilizó su posición para obtener información sobre grupos de masones opositores en el exilio.

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Publicación fuente ‘Cubanet’